Errores al captar clientes

Según viene en http://winred.com/ el problema a la hora de captar clientes surge básicamente porque ellos no tienen tiempo para dedicarnos. Por eso sugieren que a la hora de comunicar algo nos limitemos a ser explícitos y raudos al comunicar nuestro mensaje sin andarnos por las ramas.

El hecho es que esos posibles clientes no tienen tiempo para dedicarle. Es algo inevitable, el modo de vida actual ya es suficientemente rápido y complejo y ya se tienen bastantes preocupaciones como para dedicar parte de nuestro tiempo a escuchar pacientemente mensajes de venta.

¿Cuándo le llama, por ejemplo, una operadora para venderle y en ocasiones sólo ofrecerle algo se relaja y le dedica alegremente quince minutos de su tiempo y escucha atentamente el todo el discurso que tiene que decirle?

La respuesta es más que obvia.

Pues no puede esperar que cuando sea usted el que haga la promoción, cuando sea su empresa la que lance los mensajes de captación o fidelización, sus posibles clientes sí van a estar traquilamente a escuchar todo lo que dice, que le darán todo el tiempo que precise para que usted haga un discurso de veinte minutos o lean varios folios escritos sobre lo maravillosa que es su empresa y sus productos.

Ud. Tiene que usar la estrategia de la velocidad, debe actuar con velocidad, ¿por qué? Porque apenas tiene un instante para conseguir la atención de su cliente. Probablemente unos pocos segundos antes de que ponga los ojos en blanco, deje de escuchar y comience a pensar cómo colgar el teléfono sin ser demasiado grosero en el mejor de los casos (si le ha escrito una carta o un e-mail, sepa que se va automáticamente a la papelera, ya sea física o de reciclaje).

Por eso tiene que ser rápido y debe ser capaz de, en apenas unos segundos, decir o hacer que se lea un mensaje que le interese de verdad a su cliente, no importa que su campaña o su mensaje sean caros, innovadores, muy elaborados o protagonizados por una estrella de Hollywood, o usa la velocidad para despertar el interés en los primeros breves segundos o todo el esfuerzo será en vano

Asegurado.

Revise todas sus comunicaciones, y el material referente a clientes, mensajes, mails, recuerde sus conversaciones telefónicas y responda sinceramente:

¿Ha transmitido en ellos velozmente algo que de verdad interese a su cliente?

Cada vez que no lo haga, será una bala que ha gastado y fallado, y la munición es muy limitada hasta que el cliente decide que usted o su empresa sólo son una más de las muchas que sólo quieren venderle y decida dejar de escucharle.