Hace unos dos años cualquier persona o empresa medianamente importante, debía tener una web, sin embargo, hoy en día da la impresión de que esto ha cambiado en favor de los blogs.
En nuestra vida profesional, en nuestro negocio, y también incluso en nuestra vida privada es adecuado poder utilizar un sistema de comunicación con las personas, que a la vez, junto a las posibilidades de interactividad en las comunicaciones que ofrece Internet, la información sea dirigida bidireccionalmente estableciendo un diálogo simétrico de preguntas y respuestas con nuestra audiencia permitiendo un diálogo permanente. Así nos asalta la duda de si es un buen momento para optar por una web o mejor un blog.
Uno u otro son buenos, útiles y baratos medios de comunicación que hacen más fácil nuestras relaciones, con la ventaja de existir en Internet múltiples herramientas y plantillas que permiten con pocos medios, y en escaso tiempo, crear una efectivo canal de comunicación privado.
Hay que tener en cuenta que tanto la web como el blog son herramientas en constante actualización y mejoras, adecuándose a nuestras necesidades, la parálisis en este medio es símbolo claro de decadencia y muerte del medio.
Quizá la mejor opción sea una combinación de ambos medios. En el caso de que el tema a tratar tenga parte de actualidad y parte de material intemporal, podemos optar por tener una web en la que una o varias secciones son blogs, a los que se accede por una opción del menú o enlace. De esta forma podremos guardar nuestros contenidos como mejor nos cuadre y aprovechar las plantillas que amable y gratuitamente existen distribuidas por todo Internet.
