¿Cuánto capital hay que destinar a publicidad?

Esta es una pregunta que muchas empresas se hacen a menudo, aunque para buscar la respuesta, es necesario tener en cuenta varios factores y ajustarlos de la mejor manera posible:

• ¿Cómo puede su empresa llegar de la forma más económica posible a la totalidad de su mercado actual y posible?
• ¿Cómo se realiza en la práctica el proceso de decisión y compra de los productos y servicios de la empresa?
• ¿Cuál es el nivel de conocimiento del producto en el mercado?
• ¿Cómo están haciéndolo sus competidores directos?
• ¿Cuál es la estrategia de marketing de la empresa: empuje o tracción?
• ¿Cuál es la estrategia de inversión y rentabilidad de la organización?

Las respuestas que se den a estas pregunta pueden llevar, incluso, a la conclusión de que no es necesario que la empresa invierta ni un sólo céntimo en publicidad y promoción. Y si lo hace, sencillamente está tirando a la basura el dinero.

El objetivo de la publicidad y la promoción de ventas es la de comunicar las ventajas competitivas de los productos o servicios de la empresa, con el fin de influir en los comportamientos de compra de los consumidores o usuarios. Pero, la lógica nos dice que ese objetivo debe ser alcanzado con la máxima eficiencia posible; es decir: lograr los resultados deseados con la menor inversión de recursos.

Ahora bien, para conseguir alcanzar los objetivos lo más plenamente posible debemos tener en cuenta todas esas preguntas e intentar darles la respuesta que más se ajuste a nuestra situación.

Extraido de Winred, artículo original completo de Claudio L. Soriano